COCA COLA
Coca Cola educa a los nuevos expertos en la ‘chispa de la vida’
Coca Cola ha implantado esta iniciativa pionera en Europa que convierte a sus empleados en expertos en el debate sobre los hábitos de vida saludable y les identifica con sus productos.
Tino Fernández.
Coca Cola es, probablemente, una de las marcas que los consumidores globales asocian en mayor medida con la idea de la felicidad. Sus empleados conocen muy bien esta parte dedicada a los valores emocionales, y en España la multinacional ha ensayado un proyecto de gestión del talento que, según Pedro Antonio García, director de relaciones institucionales y comunicación de la compañía, convierte a los 194 trabajadores de la empresa en verdaderos expertos en el debate sobre la nutrición y los hábitos de vida saludable.
Con Fit for the Future Academy, Coca Cola pretende transmitir, interna y externamente, el compromiso de la multinacional con los hábitos de la vida sana en todo lo que tiene que ver con la alimentación, la actividad física y la salud en general.
El objetivo es que sus empleados, desde el director general al más reciente junior, alcancen altas cotas de motivación y se sientan identificados con la empresa y con sus productos. “Se trata de reforzar el conocimiento interno de los diferentes productos y de cómo éstos contribuyen a este compromiso”, asegura García.
Los trabajadores alcanzan así un alto conocimiento de las funcionalidades y del debate sobre la nutrición; consiguen realizar mejor sus funciones, venden sus productos y, como expertos, promueven una imagen determinada de la compañía, convirtiendo a los trabajadores en verdaderos portavoces de las buenas prácticas de su empresa y de su compromiso con la estrategia.
Coca Cola España ha implantado esta iniciativa pionera en Europa, ya que el nuestro es el primer país en el que ésta se desarrolla con un juego online que luego se exportará al resto del Viejo Continente.
Con Fit for the Future Academy, toda la plantilla de las oficinas centrales fue asignada a uno de los 22 equipos que competían por conseguir el premio. El juego se extendió a lo largo de siete semanas, en las que estuvo presente en el día a día de la oficina a través de diversos elementos de comunicación. Cada equipo debía gestionar una de las 22 “ciudades” instaladas, y tenía como objetivo hacerla crecer al tiempo que mantenía la felicidad de los ciudadanos.
La gestión de estas “ciudades” implicaba decisiones en ámbitos como la alimentación de la población. Así, los equipos debían asegurar una dieta alimenticia correcta, de acuerdo con el manual y con la información recogida en el programa.
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