

30-11-2007
V. Barajas y L. Muriel

Se mire como se mire decir que uno es vendedor no se ve bien. Pero lo cierto es que hasta el más pintado vende algo, desde el director general hasta el currito de a pie. Por eso, hay que quitarse los prejuicios y disfrutar de lo que se hace y así se hará mejor. ¿Y usted qué vende?
Acaba de llegar a las librerías El hombre que recuperó el orgullo de vender, de Víctor Barajas y Lorenzo Muriel. Una historia novelada que a simple vista cuenta la vida de un vendedor. Pero esa historieta fácil y en la que el lector sabe desde el principio que, a pesar de las vicisitudes, el protagonista saldrá airoso de todo, esconde dos mensajes importantes: todos somos vendedores y si lo que haces, lo haces con ganas y creyendo en ello, los resultados son muchos mejores.
Uno de los aspectos más destacables de la obra es que reivindica la venta como una profesión digna y necesaria. "En las ofertas de empleo, encontramos anuncios pidiendo ejecutivos comerciales, gestores de cuentas, asesores comerciales, ¿por qué, entonces, no lo llaman por su nombre: vendedores?", se quejan los autores en su introducción. Y es triste pero cierto, el término vendedor no vende. El mercado laboral ha rebautizado esta profesión con nombres compuestos y, a veces, rimbombantes, que no hacen más que dar rodeos para evitar la palabra vendedor.
Por eso, en sus páginas y usando el cambio de mentalidad del protagonista, dejan claro que hasta el más pintado vende algo y no sólo en el plano laboral. En cualquier profesión y nivel jerárquico, el intercambio es la base que mueve el mercado. Vende el director general, el de márketing, el de recursos humanos y cualquier currito de a pie. ¿Qué? Pues todo: la mejor gestión, el mejor proyecto, el mejor producto, el mejor servicio…
Los autores insisten en que el comercial puro y duro debe dar un paso al frente y decir: soy vendedor y a mucha honra. A partir de ahí, entenderá y disfrutará más de una profesión en auge en la que es crucial saber escuchar, estar bien informado, saber cuándo hablar, esperar y no rendirse. También destacan que es vital estar abierto a nuevos puntos de vista, tendencias y formas de actuar.
Para Barajas y Muriel, si se asimilan y ponen en práctica estas pautas, el profesional se sentirá orgulloso de su empleo, disfrutará de lo que hace y esto repercutirá en el resultado del trabajo.
Así que, tras la reflexión a la que le incitará esta obra, no huya de lo que hace. Las cosas claras y el chocolate espeso. Yo vendo noticias… Y usted ¿qué vende?
Autor: Víctor Barajas y Lorenzo Muriel
Editorial: Empresa Activa
Páginas: 120
Precio: 8 euros