

04-07-2007
FORMACIÓN CONTINUA
Existe un tipo de aprendizaje que ayuda a los participantes a descubrir cómo se comportan en su entorno laboral, mediante actividades lúdicas al aire libre. Es la formación outdoor, especialmente indicada para colectivos que necesitan reforzar su grado de integración dentro de un equipo.
Actividades, juegos y simulaciones en la naturaleza son los ingredientes básicos de esta formación que ayuda a potenciar valores, actitudes y aptitudes orientados hacia el trabajo en equipo, la comunicación y la integración.
Pedro Zorita, gerente de proyectos de Makeateam, asegura que el outdoor sirve para alcanzar dos objetivos básicos: dinamizar y complementar la formación en el aula y desarrollar competencias profesionales o habilidades directivas desde el punto de vista práctico. En el primer caso, “los ejercicios outdoor suelen ocupar una cuarta parte del tiempo y permiten poner en práctica los conceptos expuestos. En el segundo, diseñamos jornadas formativas en las que el 90 por ciento del tiempo se dedica a actividades fuera del aula” explica Zorita.
El Grupo BLC, Infova y Makeateam son algunas de las consultoras que realizan formación outdoor para empresas. “Es la metodología más potente para el aprendizaje de ciertos tipos de habilidades como el liderazgo, el trabajo en equipo o la gestión del cambio”, según José Luis Catalina, socio director de BLC Desarrollo.
Para este experto, este método de formación está basado en la vivencia experimentada por los participantes. “Cuando uno se enfrenta a este tipo de actividades tiende a reflejarse tal como es; y después, los participantes son más conscientes de su comportamiento en el entorno laboral: si ha sido dominante, si ha cuidado el aspecto humano en la resolución de un reto, cómo ha escuchado a sus compañeros, hasta qué punto ha planificado o se ha comportado con demasiada improvisación, si ha actuado con confianza o ha demostrado inseguridad”, comenta Catalina.
En este sentido, el papel del formador es, como dice Catalina, “facilitar los procesos de aprendizaje, más que actuar como un profesor. La técnica es más socrática: promueve la reflexión y ayuda a llegar a conclusiones, pero no las dicta”.
Los destinatarios de estas actividades son principalmente los equipos de trabajo de las empresas. Las diferentes actividades outdoor pueden estar dirigidas a formar líderes, comerciales o a cualquier otro miembro de la organización.
Sin embargo, la duda que plantea este tipo de formación es si se trata de un aprendizaje realmente trasladable a la actividad laboral o si no es más que un simple día en el campo. “Hay que diferenciar entre esta formación y lo que llamamos el día de la tortilla o las actividades de aventura. El outdoor es formación y de alto impacto; lo otro tiene poco que ver con la formación: no pasa de un mero divertimento”, puntualiza Catalina.
Zorita lo tiene claro: “Para que sea aprovechable hay que seguir los mismos criterios de la formación presencial; es decir, que los ejercicios tengan un fundamento teórico que responda a los objetivos que el cliente desea cubrir. Si un cliente quiere que sus empleados pasen un día divertido, existen otras actividades y los viajes de incentivos. A menudo se comete el error de relacionar ambos conceptos y eso puede afectar negativamente al nivel de satisfacción de la empresa o de los participantes”.
Consulte las mejor selección de ofertas de empleo para personas con formación universitaria y FP Superior.
Encuentre la mejor selección de franquicias del mercado con descripciones y datos detallados.
Acceda a todos los programas que imparten universidades, escuelas de negocios y empresas de formación.