

25-04-2008
Josep Santacreu
Consejero delegado de DKV Seguros.
A través de la Fundación Integralia, DKV Seguros es la empresa española con el Ãndice más alto de contratación de personas con discapacidad. Su consejero delegado, Josep Santacreu, defiende que las empresas ideen fórmulas que permitan una integración más valiente.
Como una oportunidad y no como una dificultad. Asà describe la integración social y laboral de los colectivos en riesgo de exclusión Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros, que actualmente emplea a 131 discapacitados. Un hecho -no sólo un dato- que le ha valido el Premio Empresa y Sociedad 2008 en la categorÃa de empleo.
La firma promueve la contratación de personas con gran discapacidad fÃsica y de enfermos mentales a través de un centro de atención telefónica al cliente, la Fundación Integralia, un centro especial de empleo puesto en marcha en 2000.
Superado ampliamente el 2% de personas discapacitadas en plantilla exigido por la Ley de Integración Social del Minusválido (Lismi), la principal reflexión que hace Santacreu es que "es normal que la Administración legisle y exija unos mÃnimos porque si no, muchas empresas no tendrÃan el interés o el empuje para preocuparse por este tema. Pero no basta con eso, la gran cuestión es ir más allá del cumplimiento legal e idear una fórmula que permita hacer una integración más valiente. Esto es lo que hicimos con la creación de la Fundación Integralia. Es el proyecto del que más orgullosos nos sentimos en DKV Seguros".
Santacreu explica que en 1999, "quisimos dar un enfoque social a nuestro plan estratégico. Nos lo planteamos como cualquier otro proyecto de la empresa, poniendo todos los medios. Para que no hubiera dudas, montamos una entidad no lucrativa, auditable y transparente. Sin embargo, lo que me gustarÃa transmitir es que la fundación puede ser una vÃa pero existen otras formas; se puede tener un programa de incorporación de discapacitados y apoyarse en otras fundaciones".
Poco absentismo
Si a este directivo le hubieran hablado hace nueve años del bajo nivel de absentismo de un call center asistido por personas con discapacidad, no se lo hubiera creÃdo: "Hemos logrado un ambiente de trabajo muy estimulante. Estamos hablando de gente con una situación fÃsica muy dura -tetraplejias, esclerosis múltiple, amputaciones-", afirma.
Y puntualiza: "A pesar de esto, debemos ser muy estrictos y no caer en un paternalismo ramplón. Aunque se tenga una discapacidad, hay que exigir un trabajo bien hecho. Nosotros les dotamos de todos los medios tecnológicos. Basta con tener una comunicación fluÃda, no importa que no puedan mover las manos o los pies; para determinadas funciones pueden estar sobrecapacitados".
Para seleccionar al personal se lleva a cabo un filtro muy preciso, "y muy sincero. Si no pueden trabajar en un centro de llamadas, les buscamos otra salida. Tenemos un programa de formación interno para empezar con las funciones más básicas. Este esfuerzo inicial se ve recompensado con una lealtad y permanencia infinitamente superior; el resultado es una menor rotación, más baja que la media del sector".
La Fundación Integralia está dirigida por Cristina González, la única persona sin discapacidad del equipo. "Es exigente cuando hace falta y tiene una sensibilidad especial hacia las personas. Es fuerte y flexible a la vez, algo fundamental en un directivo". La Fundación inició su andadura en Barcelona y desde su creación ha insertado a 45 personas en empresas ordinarias.
Presta servicios a compañÃas como Intermón Oxfam, Ferrero Rocher, Novartis y varios hospitales. "El próximo otoño inauguramos un centro de llamadas en Denia, y próximamente vamos a abrir otro en Jerez de la Frontera. Cádiz es una provincia con miles de personas con discapacidad sin una salida laboral".
¿Carrera de obstáculos?
Santacreu opina que en los últimos años se ha producido un cambio claro en la integración de colectivos en riesgo de exclusión. "Muchas veces las cosas son difÃciles porque no las intentamos, y no al revés. La carrera de obstáculos no es tanta, menos de lo que en realidad se cree".
Sin embargo, asegura, es obvio que hay algunos aspectos que deberÃan mejorar. "Estamos comprometidos con un proyecto y somos la empresa española con el porcentaje más alto de empleados con discapacidad. Desde esta humilde posición, me atreverÃa a pedir que los responsables polÃticos revisaran los mecanismos de ayuda a las personas con discapacidad. A veces salen perjudicados si empiezan a trabajar, porque pueden perder parte o todas las ayudas", explica.
Asegura que "es un enfoque que no favorece la entrada en el mundo laboral, sino que más bien anima a los discapacitados y a sus familias a mantenerse en una situación de subvención". Añade que esto es un drama para la sociedad: "Hay gente que prefiere no trabajar por este motivo pero, si no hacen esta integración, nunca lograrán la autonomÃa que necesiten cuando falte su familia".