

15-09-2006
Santiago Ãlvarez de Mon
Profesor Ordinario del IESE.
¡Breaking news! España gana el Mundial de baloncesto. Para aquellas personas con responsabilidades de gobierno sobre equipos humanos, algunas lecciones a extraer:
• Si no hay talento, olvÃdese. Lo que natura no da, Salamanca no presta. Esta es una generación privilegiada, producto de un trabajo con la cantera paciente y visionario.
• Un entrenador-director que entiende y vive la esencia de su oficio: lejos de rivalizar con la brillantez de sus jugadores, diseña un ambiente sano de exigencia y amabilidad, de tensión y alegrÃa. Él, actor secundario, trabaja en la sombra.
• Un sentimiento de equipo en el que el interés personal se supedita al bien común. El ego narcisista y caprichoso sufre, el yo sublime y maduro se expresa en libertad, asumiendo su responsabilidad.
• Tándem imparable: la estrella se sabe miembro privilegiado y aceptado de una comunidad a la que sirve. En ella alcanza la cima de su carrera, sabe que sola no puede.
• En un clima de comunicación y confianza, los conflictos se afrontan noblemente. No hay dos versiones, los trapos sucios se lavan en casa.
• Carácter y voluntad para superarse en la adversidad. El victimismo y la queja se extirpan de raÃz, el optimismo y la esperanza se trabajan, no son negociables.
• Liderazgo es un compromiso y tarea de todos, nadie es imprescindible. La rotación y el cambio oxigenan y limpian el aire.
• Los valores –compañerismo, justicia, honestidad, sinceridad, lealtad…–, no se predican, se practican. Se habla en la cancha.
• El trabajo, la disciplina, el esfuerzo, la constancia, sospechosos en una sociedad débil prendada de lo fácil e inmediato, son el rostro modesto y anónimo de la magia, la creatividad y la imaginación.
• Concentración, la mirada se dirige al proceso, al balón, al rival, al compañero. El tiempo se para, sólo existe este instante. Luego vendrán los resultados, los aplausos, el reconocimiento.
• Feliz paradoja. ¡Jugadores del Barça, Real Madrid, Joventut, Toronto Raptors, Grizzlies, Estudiantes, Unicaja… cada uno de su padre y de su madre, unidos! Desde su maravillosa diversidad algo misterioso les cose –España, paÃs viejo, masoquista…– base natural para construir la aldea global. ¿Lenguaje universal?, el del balón, en esa onda cosmopolita se entienden todos.
• Pasión, juego, placer, disfrutan, son amigos, se rÃen… único modo de soportar la presión. Se prepara el partido como adulto prudente, se compite como niño descarado y desafiante.
Test pendiente: superar la euforia, pasar la página, digerir el éxito con humildad, elegancia y gratitud. ¿Próximo capÃtulo? Campeonato de Europa 2007, este certamen dictará sentencia.
Aprovechando esta experiencia inolvidable, y salvando las distancias del ejemplo, me voy a permitir la licencia de examinar al paÃs (pido disculpas por la injusta generalización):
Fútbol: literalmente, el polo opuesto. Un dos.
PolÃtica: visto el patio, un cero.
Educación: leit motiv, ciudadanos libres, crÃticos, independientes, no borregos adoctrinados. Un dos.
Medios de comunicación: ¿entretener, manipular, informar, opinar, cultivar, vigilar al poder? Un cuatro.
Judicatura: ¿me nombra aquél al que he de controlar? La independencia, en peligro. Un tres.
Empresa: discurso humano y enternecedor, lógica financiera e implacable. Un cuatro.
¿Su equipo de colaboradores? Usted pone la nota. Un aviso: no sea autocomplaciente, que su representación de la realidad se acerque a la verdad, aunque duela. Tarde o temprano, ¡canasta!