

21-07-2007
José Manuel Casado
Socio de Human Performance de Accenture

Hace casi una década que vengo señalando la necesidad de las organizaciones de facilitar la vida personal a sus trabajadores, incluso proponÃa por entonces el término facilitating life para significar que las organizaciones deben facilitar, pero el principal responsable de su propia vida es el trabajador. No creo que sea bueno, ni sano, que nadie tenga que decir a nadie cómo conseguir un mejor balance entre su vida profesional y personal. Lo que para unos puede ser una diversión para otros es el peor de los castigos. Lo de la conciliación, señores, es como la motivación: el café para todos no sirve.
Propongo que las empresas comiencen a facilitar a los empleados nuevos servicios de apoyo, a medio camino entre lo retributivo, el desarrollo profesional y la realización y disfrute personal. En este concepto se incluyen aspectos inherentes a la calidad de vida, como: asesoramiento legal, fiscal, financiero e inmobiliario; facilitación de vacaciones y otras actividades de ocio y descanso; colaboración en materias como cuidado y educación de los hijos, asistencia a ancianos, sanidad familiar; deportes; servicios y equipamiento para el hogar, educación familiar en Internet, apoyo escolar para los hijos, etcétera.
Un buen número de grandes empresas estadounidenses está instrumentalizando polÃticas integrales adaptadas a las necesidades de los empleados con hijos pequeños, con el objetivo de hacerles la vida más fácil. Algunos ejemplos:
• AG Communication Systems ha establecido un programa para fomentar la relación social fuera del trabajo. Organiza campeonatos de fútbol y una liga de golf por lo que dejar la empresa significa abandonar la red de relaciones sociales.
• Intersil, una compañÃa de semiconductores, ha establecido lugares de trabajo en pequeñas localidades en las que la calidad de vida es mejor que en las grandes ciudades; la rotación de los profesionales con niños pequeños ha pasado del veinte al dos por ciento y sus costes se han reducido.
• SAS Institute, que en 1999 ocupó el tercer puesto de la lista de Las 100 mejores compañÃas para trabajar en América de la revista Fortune, está obteniendo magnÃficos resultados económicos, además de no tener problemas de rotación; su cifra es menor del cuatro por ciento, lo nunca visto en la industria del software. Además de horarios flexibles, guarderÃa en la empresa y cuidado de los niños en vacaciones escolares, los empleados disfrutan de una amplia gama de beneficios en bandeja, como los programas de educación sobre salud y bienestar.
Además, no establece lÃmites en las bajas por enfermedad, decora sus oficinas con obras de arte, cada miércoles distribuye M&Ms entre sus empleados, ofrece servicios de lavanderÃa, clases de baile, cafeterÃa con música de piano, billares, etcétera. En definitiva, facilita la vida a sus empleados.
PodrÃamos seguir poniendo ejemplos, pero se trata de resaltar que son muchas las cosas que se pueden hacer para ganar el corazón y la razón de los empleados y garantizar que tenemos el mejor talento.
La filosofÃa es muy sencilla y vinculante en el plano afectivo: se trata de ayudar a los trabajadores en lo que más les importa -su propia familia, más que su empleo-. Las empresas deben reconocer que el trabajo es sólo una parte de la vida de sus profesionales y por ello deben reconfigurar sus prácticas tradicionales. Procurar que la vida profesional sea gratificante es un esfuerzo por ganar la voluntad de las personas y comprometer sus comportamientos.