

09-05-2008
Jesús Vega
Experto en recursos humanos

Siempre pensé que los genios empresariales no necesitaban consejos para conseguir el éxito profesional. Por dos posibles razones: Porque al ser genios, no necesitan saber más que los demás, ya que lo que saben es diferente; y porque siendo genios, nunca harán lo que los demás opinan. Ofrecer recetas para triunfar en el mundo de los negocios es una tarea de riesgo, e implicarÃa pretender saber más que los demás, lo cual no es mi caso, o pretender que usted, lector o lectora, lo necesita, lo que me parece especialmente aventurado.
Por ello, considero más estimulante ofrecer algunas sugerencias dirigidas a aquellos cuyo propósito es el contrario: no obtener ningún tipo de éxito profesional. Al fin y al cabo, el éxito, como el dinero, no da la felicidad (es lo que dicen, al menos, los que tienen éxito y dinero). Asà que, si su opción es no triunfar, le sugiero que lea atentamente las siguientes recomendaciones.
DedÃquese a trabajar. Quiero decir, dedÃquese sólo a trabajar. Mucho y bien. No pierda el tiempo en politiqueos, ni en adular a sus jefes, ni a jurar públicamente eternas lealtades. Si es usted un honrado profesional que no presta atención a otras cosas más que a su propio trabajo será, como mucho, bien considerado. Pero jamás tendrá una brillante carrera.
Renueve sus conocimientos continuamente, rápidamente. Si lo hace, se convertirá en una amenaza para la jerarquÃa en la empresa. Saber más que los demás le garantizará un cómodo puesto de especialista desde el que asistirá entre divertido y curioso a las violentas batallas de poder que se produzcan en su empresa.
Sea natural. Es decir, muéstrese simpático con quien le cae bien, y frÃo con quien le cae mal. Diga lo que realmente piensa en las reuniones. Sea libre, aunque juicioso, al emitir sus comentarios y opiniones. La sinceridad no es el rasgo de la humanidad más apreciado en el mundo de la empresa. Sólo los profesionales que asumen roles que no son suyos y que sintonizan con el público que les paga (los jefes), tienen expectativas de éxito. Piense en su empresa más que en su carrera. Defienda los intereses de la organización que le paga. Por encima de todo. No dé la razón siempre a sus jefes. No se apunte los tantos de sus colaboradores. Un verdadero profesional se pone en primer lugar en la ecuación del éxito.
Asuma riesgos. No hay nada que genere más pánico en una organización que esos desvergonzados profesionales que se salen de los cauces establecidos y aventuran nuevas soluciones, procesos revolucionarios, atractivos productos. Si finalmente decide asumir los riesgos, será considerado un excéntrico, un friki revolucionario al que hay que vigilar. Porque, ¿qué empresa seria quiere promocionar a un friki?
Rebélese de vez en cuando contra el statu quo. Las rebeliones, aunque estén fundadas y con propósitos legÃtimos, están definitivamente mal consideradas. Seguir escrupulosamente todas las normas es un peligroso rasgo de obediencia que es muy valorado en las grandes empresas.
Por tanto, usted que no desea alcanzar el éxito profesional en su carrera siga mis consejos. Ahora bien, si realmente opta por trabajar mucho y bien, renovar sus conocimientos continuamente, ser natural y libre, asumir riesgos y rebelarse con criterio no será promocionado pero podrá llegar a ser un magnÃfico empresario. O, ¿quién sabe?, una persona feliz.