Un portal de expansion.com y elmundo.es
Especial Sector Jurídico
Ofertas laborales para 2008
E&E.com ha recopilado más de 1.200 oportunidades para trabajar en despachos de abogados.
Icono Publicidad
ENCUESTA
¿El aire acondicionado plantea discusiones en su trabajo?

No
OPINIÓN
Hay síntomas que dan lugar a centros de trabajo inhóspitos donde se va a sufrir y a sobrevivir.
ENCUENTRO DIGITAL
23 abril, 13 h.
Kara Madden
Asesora académica del Programa Fulbright
Expansion.com
elmundo.es
Sección patrocinada por Creade Creade

05-04-2008

Carlos Losada
Director de Esade y presidente de Clickair

"Podría haber veinte mejores que yo en mi puesto"

Director de la escuela de negocios Esade, presidente de la aerolínea Clickair y consejero de Gas Natural, Carlos Losada es un humanista del 'management' con un optimismo contagioso que se refleja en su manera de estar. Un directivo singularmente cercano.

Soledad Valle / Madrid.

Ésta no ha sido una buena semana para Carlos Losada, el director de Esade, una de las tres escuelas de negocios españolas mejor posicionadas en los ránkings internacionales. Ha perdido la cartera hace un par de horas y se le ha estropeado el coche hace dos días. Todo un reto para un experto en la gestión del tiempo, que hace malabares para conciliar su cargo entre la institución académica, la presidencia de la aerolínea Clickair, su puesto en el consejo de administración de Gas Natural y cuatro hijos de 8, 15, 17 y 19 años a los que ayuda a hacer los deberes. Se lleva las manos a la cabeza con sólo pensar en tener que renovar el carnet de conducir, el de identidad y anular las tarjetas, lo que espera cerrar al terminar la entrevista. Sin prisa. "Tengo hasta 24 horas para cancelarlas". Es un hombre optimista y vital, así se muestra y define. Se considera una persona con suerte, un factor que juzga fundamental en la vida. Al final de la conversación una llamada al móvil le da la noticia: su cartera apareció en el restaurante donde había comido.

¿Cómo se organiza?
Hay que saber priorizar. El 95% de mi actividad la dedico a Esade. En Clickair mi función es muy limitada y me lleva una mañana al mes; y en Gas Natural sí tengo una exigencia de tiempo mayor, entre cuatro y ocho horas al mes.

Usted también estuvo en la vicepresidencia de la ONG Intermón Oxfam.
Sí, durante 22 años trabajé en esta organización no lucrativa y pasé por varias fases. Una de las más intensivas fue la de ayudar, integrar y potenciar su red internacional. Así que, más que un trabajo hacia el interior de la organización, me dediqué a hacer funcionar los órganos de gobierno de Oxfam Internacional y, durante un tiempo, fui tesorero.

¿Qué prefiere gestionar, recursos materiales o personales?
La dirección y el liderazgo son diferentes según el nivel jerárquico del que se hable. Cuanto más arriba estás en una organización, más limitaciones tienes para poder entrar a fondo en un tema. Al final de la escala jerárquica lo que se hace es identificar los problemas, realizar un somero diagnóstico de los mismos y buscar el recurso que encuentre la solución.Y en posiciones superiores es donde más se siente la necesidad de cuidar el equilibrio personal. Soy de los que cree que si uno está mal interiormente termina gestionando mal.

Y usted, ¿cómo se cuida?
Soy creyente y practico la meditación, ya sea meditación budista, ignaciana... Esto me da mucho equilibrio interior. También el yoga me ayuda, y la lectura. No cualquier lectura, una buena lectura.

¿Qué libro está leyendo ahora?
Acabo de terminar uno que me ha apasionado, El cerebro femenino, de Louann Brizendine. Un compendio de 800 estudios empíricos que diferencian el comportamiento del hombre y la mujer, y la gran cantidad de conflictos innecesarios que se crean entre ellos.

¿Cuándo encuentra tiempo para leer?
Por las noches y los fines de semana. Una mañana del fin de semana la dedico a leer, éste es mi objetivo… aunque no siempre lo consigo, pues tengo cuatro hijos y, en época de exámenes, hago de profesor y les ayudo con sus trabajos. Últimamente hemos hecho la investigación de tercero de bachillerato sobre las causas de la Guerra Civil española y otro, también muy interesante, sobre cómo un estudiante elige la carrera.

Con tanta familia, ¿tendrá que hacer verdaderos sacrificios para conciliar?
Bueno, hay que hacer esfuerzos. Sacrificio es una palabra que la hemos malinterpretado. Y uno de los defectos de nuestra sociedad es que los niveles de autoexigencia son muy bajos en general. Para poder ser libre necesitas tener niveles de autoexigencia altos. Si no eres muy disciplinado eres muy poco libre. Si no tienes la disciplina de poderte liberar de los primeros impulsos, de los más inmediatos es que siempre serás esclavo. Epicuro hizo una aportación muy bonita al pensamiento humano al decir que para poder disfrutar realmente de las cosas necesitas bastante autocontrol.

Bajo este pensamiento, ¿qué opina de los directivos que viven para y por su trabajo?
Eso tiene ventajas e inconvenientes. Como las ventajas las ponen de manifiesto ellos mismos, voy a subrayar los inconvenientes. Cuando estas personas llegan a una identificación con su papel de tal calibre, pierden la distancia emocional y psicológica con respecto de los problemas, y ven reducida su capacidad de análisis y sus decisiones son de peor calidad. Una esencia del directivo es la calidad en la toma de determinaciones, ese exceso de involucración, que es muy normal y que nos pasa a todos, a mi me pasa; a veces me encuentro absolutamente involucrado afectivamente, y esto empeora la toma de decisiones. Tiene que haber involucración, porque un puesto directivo requiere que la afectividad también se incorpores al trabajo. La gestión es una actividad muy intensiva en la relación interpersonal. ¡Si hoy cojo mi día!

Cójalo...
Pues llevo todo el día con gente. Desde primera hora de la mañana hasta ahora mismo, he estado con personas. En la dirección, el componente interpersonal es muy fuerte, y en la relación interpersonal el elemento afectivo es fundamental. Nos guste o no. Al lado de la toma de decisiones están todos los elementos emocionales, afectivos que son muy importantes… De ahí que vuelva a la necesidad de estar muy bien para gestionar muy bien. Recuerdo la expresión de uno de los provinciales de la compañía de Jesús que me dijo: "Mira, mi experiencia fundamental en la dirección es que si yo estoy bien, dirijo bien".

¿Qué proyectos profesionales, fuera de Esade, y personales le ilusionan?
Ahora no tengo mucho tiempo pero en el futuro me gustaría dedicarme a una actividad más artesanal, algo que esté en mis manos, que no sea dirigir. Me metí en la gestión a los 22 años y sólo he tenido un periodo corto, de un año, en el que he hecho investigación. La verdad es que me apetecería tener una vida más calmada y un poco más ordenada.

¿Se plantea crear una empresa?
Ya lo hice. Salí de estudiar en Esade y con eso de que querían darnos tanto espíritu empresarial..., pues realmente me lo dieron. Y al terminar mis estudios montamos una empresa. No fue mal, pero no fue ningún éxito.

¿En qué año?
En 1979 y 1980. En aquel momento nadie sabía lo que era un PC, un ordenador, lo que hoy es una commodity. En 1979 no había ningún ordenador personal en España y sólo hubo un tal Ramón Ollé que trajo la primera partida de importación de un par de microordenadores. Entonces empezamos un grupo de amigos a traer ordenadores a España. Ramón Ollé continuó, nosotros no. De hecho, la compañía de Ollé fue comprada por Epson y él fue vicepresidente mundial de Epson.

¿Y su empresa?
La empresa se llamaba Kernel (que es el núcleo de un chip) y la montamos ocho amigos. Yo llevaba la parte más aburrida, la de administración, finanzas... Los que realmente hacían el trabajo eran unos que habían estudiado informática, ingenieros de telecomunicaciones... Nuestra idea era importar y convertirnos en una empresa de software, porque no había ningún software para aquellos ordenadores. Me acuerdo de que en la feria del Simo de aquel entonces había máquinas de escribir, carpetas... y, al cabo de un año, el crecimiento fue exponencial.

¿Por qué fracasó?
Nosotros salimos antes del boom y estuvimos aguantando, pero cuando se disparó el mercado, ya nos habíamos ido. Lo interesante como caso de estudio es que, en ocasiones, hay muchos proyectos empresariales que fracasan por nacer antes de tiempo.

¿Cómo se definiría?
Me siento sobre todo padre de familia, una persona sociable a la que le gusta estar con la gente, con los amigos. Tengo una necesidad de sentirme útil a través del trabajo, de hacer cosas que considero que valen la pena. Considero que la vida vale la pena, es una maravilla, que es una suerte vivirla, a pesar de que tiene muchos sinsabores, muchos puntos oscuros pero es un regalo bárbaro. Encima he tenido mucha suerte en la vida. Me lo he currado mucho, pero la suerte me ha venido a raudales.

¿Cree en la suerte?
Sí, es algo fundamental. Yo estoy convencido que en mi puesto podría haber veinte personas mejores que yo, que no han tenido esa suerte en su vida.

Publicidad
Humanos con recursos