Un portal de expansion.com y elmundo.es
Especial Sector Jurídico
Ofertas laborales para 2008
E&E.com ha recopilado más de 1.200 oportunidades para trabajar en despachos de abogados.
Icono Publicidad
ENCUESTA
¿El aire acondicionado plantea discusiones en su trabajo?

No
OPINIÓN
Hay síntomas que dan lugar a centros de trabajo inhóspitos donde se va a sufrir y a sobrevivir.
ENCUENTRO DIGITAL
23 abril, 13 h.
Kara Madden
Asesora académica del Programa Fulbright
Expansion.com
elmundo.es
Sección patrocinada por Creade Creade

15-03-2008

John J. DeGioia
Presidente de la Universidad de Georgetown

"Nadie sabe cómo convertirse en global"

En la Universidad de Georgetown muchos se plantean una cuestión de futuro: ¿Qué papel ha de cumplir la Universidad en el actual mundo globalizado? El presidente de esta institución, John J. DeGioia, es un hombre en permanente búsqueda de la respuesta.

Soledad Valle / Madrid.

Al presidente de la Universidad de Georgetown, John J. DeGioia, le obsesiona transformar su institución en una universidad global. Para lograr este objetivo recorre el mundo reuniéndose con líderes políticos, económicos y académicos. Estuvo en Madrid y se le vio con Emilio Botín y José María Aznar. Este último lleva cuatro años participando en la vida académica del centro norteamericano y, según DeGioia, con una buena nota. Bajo su presidencia, que cumple siete años, se ha alcanzado la mayor recaudación de fondos en la historia de Georgetown, y sin sospechas de favoritismos divinos, pues es el primer administrador general laico de la universidad jesuita.

– En su cargo de presidente de la Universidad de Georgetown, ¿es usted más académico o gestor?
– Mitad y mitad. Todavía doy clases de Filosofía todos los lunes por la mañana. Pero la Universidad es enorme y compleja, así que requiere una atención muy cuidada de todo lo relativo al management y la estrategia de la institución.

– ¿Por qué cree que Georgetown se ha convertido en un referente de educación superior en todo el mundo?
– Por tres motivos fundamentales: somos la universidad católica más antigua de Estados Unidos, nacimos en 1789, lo que nos imprime una gran exigencia y responsabilidad en la necesidad de reflexionar y dar respuestas éticas a las grandes cuestiones por las que atraviesa el mundo actual. Además nuestra ubicación, en la ciudad de Washington, ha hecho posible crear sinergias con la ciudad y todas las importantes instituciones que tienen su sede aquí. Y, por último, el carácter internacional que siempre nos ha definido. En el año de nuestra fundación, el 20% de los estudiantes venían de fuera de EEUU. Hoy tenemos alumnos de 137 países. Aunque creo que, ahora, el adjetivo que mejor nos describe es el de Universidad global, que es en lo que nos estamos convirtiendo.

– ¿Cuál es la diferencia entre ser una Universidad global y una internacional?
– Nosotros intentamos responder a esta pregunta todos los días. Creemos que tiene que ver con las nuevas formas de relacionarnos y de estar presentes en el mundo. Por ejemplo, tenemos un campus en Qatar donde enseñamos relaciones internacionales. Tres promociones se han graduado aquí, con alumnos procedentes de más de veinte países del entorno.

– ¿Considera la apertura de este campus como uno de sus mayores logros?
– Uno de mis mayores logros es intentar averiguar qué exige a la Universidad el fenómeno de la globalización. Nosotros estamos explorarndo distintos tipos de relaciones… Por ejemplo, aquí en España, hemos cerrado dos nuevos acuerdos de distinta naturaleza. Uno, a través de la plataforma Universia, de la que somos socios y en la que participan más de 800.000 facultades y diez millones de estudiantes. Y el otro acuerdo es el nuevo Global Executive MBA program, un curso que realizamos con Esade.

– ¿Qué Universidad en Europa equivaldría a Georgetown en Estados Unidos?
– Hay muchas. Tenemos una relación muy estrecha con la universidad de Oxford, aunque no podría elegir sólo una.

– ¿Qué opinión tiene de las escuelas europeas?
– Son muy buenas. Nosotros siempre hemos querido fomentar el diálogo entre Europa y Estados Unidos a partir de los programas, e invitando a líderes europeos a nuestras aulas, para que nos den su visión de los grandes acontecimientos del mundo. Además, dos ex presidentes europeos forman parte del claustro de profesores: José María Aznar, de España, y Aleksander Kwasniewski, de Polonia.

– ¿Qué piensa de los políticos que vuelven a las aulas como profesores?
– Ellos ofrecen a nuestros alumnos una perspectiva de un valor incalculable que complementa su trabajo de estudio. Son capaces de mostrarles una visión diferente de acontecimientos que serán históricos.

– En estos casos ¿son ellos los que se ofrecen a su universidad, o son ustedes quienes les invitan?
– En estos dos casos, yo les invité.

– ¿Responden siempre sí a sus invitaciones?
– Sí, prácticamente siempre. Se sienten privilegiados por venir a Georgetown, por tener una tribuna en nuestra universidad.

– ¿Qué líder le gustaría que estuviera en Georgetown?
– Dependerá de quién gane las próxima elecciones en Estados Unidos para saber quiénes regresarán a Georgetown. Por ejemplo, Madeleine Albright fue en cuatro ocasiones elegida como la mejor miembro de nuestro claustro, antes de entrar en el Gobierno. Cuando terminó su responsabilidad política con Clinton, volvió a la Universidad y, en el segundo año, fue elegida de nuevo la mejor miembro de la faculty.

– Numerosas universidades y escuelas de negocios europeas y de Estados Unidos se vuelcan en el continente asiático, ¿Cómo valora este fenómeno?
– Centrándonos en China, en los últimos diez años, este país ha doblado el número de sus estudiantes que van a la Universidad. Antes era el 10% de los jóvenes de 18 años, ahora es el 20%. En Estados Unidos, un país con un gran desarrollo en cuanto a los estudios de educación superior es el 15%, y éste es el mejor porcentaje de nuestra historia. China ha conseguido algo extraordinario: doblar este porcentaje en diez años. No hay precedentes de esto.

– ¿Ustedes visitan China en busca de estudiantes?
– No, nosotros visitamos China con la intención de realizar intercambios de estudiantes, de ideas y de talento, para explorar juntos nuevos caminos de desarrollo para este milenio. Tenemos acuerdos con muchas universidades en este país, y nuestros alumnos se desplazan a estos centros, y a la inversa.

– Bajo su presidencia ha conseguido la mayor recaudación de fondos de la historia de la Universidad. ¿Cómo lo ha hecho?
– Por la enorme generosidad de la gente. Tenemos a más de 150.000 alumnos repartidos por todo el mundo que han colaborado mucho en este objetivo, que no ha sido fácil.

– ¿Qué es lo más difícil de su trabajo?
–Que no haya ninguna hoja de ruta para conseguir el éxito. Nadie sabe cómo convertirse en una Universidad global.

Publicidad
Humanos con recursos