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15-12-2006

La ausencia de una legislación común frena la movilidad laboral en la Unión Europea

Aceptar un puesto de trabajo en otro país no atrae a los trabajadores debido a la variada legislación. Esta situación provoca que las empresas asuman el coste compensando de diversas maneras a sus empleados.

C.L.A. / Expansión.

La variedad de legislación en materia fiscal o laboral de los países de la Unión Europea (UE) provoca inseguridad jurídica para los empleados que desean cambiar de país de trabajo, un riesgo que no  están dispuestos asumir.

Esta es una de las conclusiones que se desprenden de la encuesta sobre movilidad laboral elaborado por PricewaterhouseCoopers para la Comisión Europea. "El lento avance en la armonización entre legislaciones conlleva una pérdida de derechos. Esta situación obliga a una mayor imaginación en las empresas para crear estructuras atractivas para favorecer la movilidad laboral de sus empleados", comenta Marta Alamán, abogado Laboralista y socia de Landwell, el despacho de abogados y asesores fiscales de PricewaterhourseCoopers.

La encuesta, realizada a directivos de Recursos Humanos en 445 empresas de 14 países europeos, revela que las barreras que más dificultan la contratación de trabajadores de otros países europeos por parte de las empresas son los diferentes sistemas fiscales, un 36% así lo reconoce.

A este razón le siguen las distintas legislaciones laborales, un 34% y las grandes diferencias salariales entre los distintos países a la hora de remunerar puestos de trabajo similares.

Frente a estos datos, la mayoría de los directivos encuestados piensa que su empresa necesitará trabajadores de otros países de la UE en los próximos cinco años. Por el contrario, la mayoría piensa que el número de personas que esté dispuesto a esa movilidad no variará demasiado: un 40% piensa que no cambiará, frente a un 37% que opina que se incrementará un poco y un 18% declara que crecerá mucho la demanda.

En opinión de Alamán, "las empresas necesitan mano de obra extranjera con capacidad de movilidad pero el efecto práctico del coste les disuade. Por eso, la tendencia es contratar a trabajadores de los nuevos países integrados en la UE". Algo que no solo afectará al personal de cualificación media "ya que sí existen buenos ingenieros, por ejemplo, las empresas los contratarán", añade la abogada.

España es uno de los países donde menos movilidad se registra. Según el estudio, nuestro país sigue estando por debajo de la media comunitaria en términos de movilidad laboral, un área en la que sólo aventaja a Italia, Austria y Portugal. Apenas un 15% de los trabajadores puede incluir en sus curriculum experiencias de movilidad regional o nacional.

En el ámbito europeo, sólo una de cada tres empresas encuestadas afirmó haber recibido peticiones de empleo de ciudadanos de otros países comunitarios que apenas supusieron un 5% del total de solicitudes de empleo.

Como conclusiones, el estudio apunta que, para que la economía europea logre derribar las barreras que desincentivan la movilidad de los trabajadores dentro del territorio europeo, Bruselas, los Estados miembros y las empresas deberían alcanzar un acuerdo conjunto para, entre otros objetivos, identificar y comprender mejor a los colectivos de trabajadores más proclives a desplazarse fuera de su país.

Además, las empresas deben mejorar la comunicación de las oportunidades de trabajo y promover con mayor eficacia los beneficios de la movilidad laboral.

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