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21-09-2007

ASTRONAUTA

El sueño de poder viajar al espacio hecho realidad

De pequeño todos hemos querido ser astronautas. Sin embargo, la realidad es que sólo unos pocos en el mundo lo consiguen, y la mayoría son americanos. Pero casos como el de Pedro Duque y Miguel López-Alegría, han hecho que muchos jóvenes se pregunten: ¿qué hay que hacer para ir al espacio?

Carlos García-León / Madrid.

Para ser astronauta no hace falta ser un superhombre o una supermujer. Hay que tener una buena salud y medir entre 1,53 y 1,90 metros de altura. Es necesario mucho trabajo y estudio, esfuerzo, paciencia, tesón y algo de suerte. Llegar no es una tarea sencilla, porque, aunque se reúnan todas las condiciones para entrar a formar parte de este privilegiado gremio, como tener entre 27 y 37 años, se ofertan muy pocas plazas para trabajar en las agencias espaciales. Si hemos nacido en España sólo tenemos la posibilidad de acceder a la Agencia Espacial Europea (ESA), de la que es miembro nuestro país, a no ser que se tenga la posibilidad de obtener la nacionalidad estadounidense, como hizo Miguel López-Alegría, que nació en Madrid, pero se crió en California. La razón es que tanto la NASA como el resto de agencias espaciales no aceptan solicitudes de ciudadanos de otros países.

Pero ¿qué se debe estudiar si se decide probar suerte? No existe una carrera como tal para ser astronauta. Es imprescindible completar unos estudios universitarios de ingeniería, medicina o cualesquiera científico-técnicos. “En España, la titulación que mejor te prepara para viajar al espacio, en el caso de que puedas entrar en la ESA, es Ingeniería Aeronáutica. Porque muchas de las cosas que enseñan en el curso de esta agencia espacial, como por ejemplo, qué es un vehículo espacial o un cohete, se imparten en las asignaturas de esta carrera, como Vehículos espaciales, Aerodinámica supersónica e hipersónica y Mecánica orbital y dinámica de actitud”, explica Miguel Ángel Gómez Tierno, catedrático de Ingeniería Aeroespacial y jefe de estudios de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. Fue aquí donde se formó Pedro Duque, número dos de su promoción, antes de ser enviado por su empresa GMV (Grupo de Mecánica de Vuelo) al Centro de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt (Alemania).

Requisitos
Una vez que hemos superado el escollo de los estudios, debemos revisar algunos aspectos, como nuestro nivel de inglés. Es imprescindible dominar este idioma, que junto con el ruso, es el que prima en el espacio. También debemos cuidar nuestro peso y tener la vista correctamente. Por otra parte, el futuro astronauta debe tener capacidad de razonar, memorizar, concentrarse, aptitud para la orientación espacial y destreza manual. Algo muy importante que resaltan en las recomendaciones de la ESA: tener buen carácter, o sea, bajo nivel de agresividad, y saber cómo llevarse bien con otras personas, porque los astronautas suelen pasar largas temporadas en pequeñas naves con sus compañeros.

Una vez superados los requisitos previos, si se tiene la suerte de entrar en el programa de reclutamiento, el entrenamiento se imparte en el Centro Europeo de Astronautas de la ESA, situado en la ciudad alemana de Colonia, durante un año. Allí le explicarán todo lo necesario para dedicarse a esta profesión, con reproducciones de módulos espaciales a tamaño real, simulaciones y mucha teoría de ciencia, tecnología espacial, conocimientos médicos básicos, etcétera. También tendrá que superar pruebas físicas y situaciones de simulación en condiciones de microgravedad, sumergiéndose en una piscina.

Si logra pasar esta fase, tendrá que culminar otra más avanzada, de otro año de duración, donde conocerá a fondo tanto los componentes de la Estación Espacial Internacional como las misiones del centro de control terrestre. Si finalmente ha llegado a este punto con éxito, se puede considerar un astronauta. Sólo hace falta que le destinen a una misión, y entonces volverá recibir otro tipo de entrenamiento más específico. Así todo, la ESA cuenta solamente con 16 astronautas europeos. Si tiene paciencia y quiere unirse a ellos, ¡adelante!

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