

18-06-2008
MANAGEMENT
Campañas de promoción, lanzamiento de nuevos productos, construcción de marca, gestión de la soledad o trabajo en equipo... Para un ejecutivo, la forma con la que un novelista afronta sus mismos retos puede convertirse en una gran fuente de inspiración.
Gestión de la soledad, branding personal, caducidad de un producto y promoción de un lanzamiento. Para los más románticos, la vida de un escritor reúne lo mejor de ser autónomo -libertad de horarios- y de tener un negocio propio, pero sin la esclavitud de tener que trabajar de sol a sol porque se juega su patrimonio personal.
Sin embargo, "los autores que han hecho de la literatura una profesión funcionan como una marca y, en el proceso de branding, radica parte de su prestigio y de su demanda", explica la escritora Espido Freire. En su opinión, "el porcentaje de derechos de autor, en el caso del escritor, es tan pequeño que, de mejor o peor grado, compagina la creación con conferencias, congresos, artÃculos, crÃticas, traducciones o colaboraciones".
La autora de Melocotones helados sabe de lo que habla, ya que dirige su propia compañÃa, dedicada al fomento de la lectura, y señala que un escritor "se mueve en un entorno que exige lÃderes con capacidad de comunicación, de transmitir información e ideales y, sobre todo, con un carisma que no siempre se dan al mismo tiempo en la obra y en la persona".
Mientras que los grandes ejecutivos se enfrentan a la soledad del poder, los escritores hacen lo propio mientras trabajan en su próxima novela. "Soledad y creatividad corren siempre parejas. No cabe imaginar la una sin la otra. El prójimo distrae y la creación no es conversación, sino concentración", apunta Fernando Sánchez Dragó.
Sin embargo, para Lotfi El-Ghandouri, colaborador de Cirque du Soleil y autor de El despido interior, "la soledad del poder es un mito. Si el directivo sabe rodearse de las buenas personas, puede conseguir el mejor apoyo para tomar la mejor decisión. El escritor también debe saber arroparse de personas que le puedan acompañar, a su manera, en el proceso de escritura, ayudando a reducir la ansiedad de la página en blanco".
El-Ghandouri asegura que "es cierto que el proceso de escritura se ejecuta entre el escritor y él mismo. Es una etapa tensa, pero no debe perder el contacto con su entorno". En su opinión, un autor, al igual que un directivo cuando planifica una estrategia, también valora el componente emocional de quienes le acompañan, que no van a hacer su trabajo, pero sà van a inspirar las mejores ideas.
Además, el equipo que rodea a un escritor es el que se encargará de que, finalmente, el libro salga al mercado y se comercialice con éxito. Contar con los mejores profesionales, tanto en el mundo de la narrativa como en la realidad empresarial, es sinónimo de éxito de ventas. "Es un error creer que el libro se consigue por los esfuerzos de una sola persona", matiza Lotfi El-Ghandouri.
La relación entre escritor y editor también tiene su sÃmil corporativo, el del mentor. El papel de un directivo, al igual que el del editor, es aconsejar y acompañar los primeros pasos de los nuevos profesionales. Una vez que un autor ha reunido suficiente experiencia como para volar en solitario, este mentor se convierte en un amigo con el que intercambiar experiencias para seguir aprendiendo, explican estos autores, que compaginan su trabajo creativo con su labor como conferenciantes en la agencia Thinking Heads.
Promoción
Otro de los retos a los que se tienen que enfrentar tanto escritores como grandes directivos es el lanzamiento de un nuevo producto en un tiempo récord y con resultados de venta a corto plazo. "Antes, los editores querÃan que escribiésemos libros y eso era todo. Ahora, encima, pretenden que los vendamos", asegura Sánchez Dragó, que considera que "la promoción es una perversión literaria" que "deberÃa proscribirse", aunque reconoce que ésta "es una inmoralidad en la que yo también incurro".
La fase de promoción es "agotadora y hay libros con los que hago una turné de cerca de un mes, visito cinco o seis ciudades y hago tele, radio y multitud de entrevistas. Son los peajes que hay que pagar, porque hoy en dÃa es casi tan agotador escribir un libro como promocionarlo", asegura Carmen Posadas. La autora de La bella Otero explica que "hay autores que se niegan a hacer promoción o dosifican al máximo, pero yo soy muy disciplinada y hago todo lo que me piden, ya que lo considero parte de mi trabajo".
Marca personal
En la empresa, tampoco vale con que un directivo tenga una idea, sino que también debe saber venderla. Para ello, nada mejor que la creación de una marca personal. En el caso de muchos altos ejecutivos, es su propio prestigio lo que avala un nuevo servicio de la compañÃa que dirigen, y de su forma de comportarse en público dependerá el éxito o el fracaso de una campaña.
Según Raúl Peralba, coautor junto a Jack Trout de Grandes marcas, grandes dificultades, explica que "un arranque de mal humor puede afectar al prestigio y a la ventaja competitiva de la marca, algo que no ocurre cuando ésta se identifica con productos inanimados".
Risto Mejide, publicista y autor de El pensamiento negativo, considera que "una marca jamás pertenece al que la ostenta, sino a los que la perciben como tal", por lo que, en el caso de escritores, polÃticos o ejecutivos, "la gestión de la marca consiste en diseñar y mantenerse fiel a lo que queremos que la gente diga de nosotros cuando no estemos delante. Ese tipo de juicios van a ocurrir sà o sÃ. La diferencia es si previamente los hemos diseñado nosotros o si, por el contrario, hemos dejado que se produzcan espontánea y libremente".
Consulte las mejor selección de ofertas de empleo para personas con formación universitaria y FP Superior.
Encuentre la mejor selección de franquicias del mercado con descripciones y datos detallados.
Acceda a todos los programas que imparten universidades, escuelas de negocios y empresas de formación.