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14-04-2008

Juan Carlos Cubeiro
Director de Eurotalent

Cuando es una mujer la que lidera...

Más que un 'thriller' psicológico, 'Rastro oculto' es una historia que demuestra el buen momento que vive el liderazgo femenino. La agente especial Jennifer Marsh es un ejemplo de valentía, intuición, empatía, resistencia al dolor, versatilidad y optimismo.

Rastro oculto es una película doblemente avanzada. En primer lugar, porque trata el tema de las nuevas tecnologías: una página web que, cuantas más visitas recibe, más rápidamente mata a sus víctimas. Pero además, porque es una de las escasas cintas en las que una mujer es protagonista absoluta: Diane Lane interpreta el papel de la agente especial Jennifer Marsh de la división de delitos cibernéticos del FBI.

El director de este thriller psicológico es Gregory Hoblit, un texano de 64 años que nos descubrió a muchos a Edward Norton en Las dos caras de la verdad y que ha firmado episodios como Policías de Nueva York y Canción triste de Hill Street.

La película es de una factura impecable: buen ritmo, buenas actrices y actores y sobre todo un enfoque de liderazgo que pocas veces hemos visto hasta ahora en el séptimo arte. La agente Marsh, viuda de un compañero del FBI, trabaja en el turno de noche para poder ocuparse de su hija de ocho años. Además convive con ellas la madre de la protagonista. Del liderazgo femenino de Rastro Oculto podemos aprender unas cuantas enseñanzas:

 - Escucha y empatía: Jennifer Marsh es una persona dedicada plenamente a su trabajo, que escucha con atención lo que le dicen sus colaboradores. Por ello es capaz de acabar con un enigma prácticamente imposible de resolver.

Resistencia al dolor: En varios pasajes, la líder del equipo del FBI se hunde por situaciones que le hacen sufrir especialmente. No suprime estas emociones: las canaliza en momentos breves e intensos y vuelve a la carga.

Optimismo: Se trata de un estilo explicativo positivo del presente y esperanzador respecto al futuro.

- Valentía: La agente superpone las necesidades y los intereses de la sociedad en su conjunto a los suyos propios. Al parecer, la mujer que le asesoró sobre el mundo de los delitos en Internet ha pasado por situaciones muy parecidas, aterradoras, y cuenta con ese coraje especial que se manifiesta en la película.

- Intuición: Es lugar común hablar de la "intuición femenina", pero es una realidad consecuencia del pensamiento conceptual y la atención de las mujeres como ventaja competitiva. En un momento de la cinta, la protagonista explica que el psicópata asesino no ha dejado nada al azar, y conecta a las víctimas con el verdugo y sus motivos. Admirable.

- Versatilidad: Jennifer Marsh lidera como toca: manda cuando la urgencia lo impone, cohesiona en situaciones lúdicas y familiares, orienta respecto a las motivaciones y la intensidad del asesino, decide por sí misma en el final de la película… Frente a los jefes machos alfa, ella funciona según las circunstancias.

Un liderazgo del siglo XXI como el que nos enseña Rastro Oculto requiere no sólo que ella dirija el equipo como lo hace, sino que los integrantes de éste (Billy Burke, como el detective Eric Box o Collin Hanks, hijo de Tom Hanks, como el agente Griffin Dowd) también muestran su "talento femenino": son personas íntegras, compasivas, que cooperan con los demás.

Para elegir una profesional tan decidida y vulnerable, los productores eligieron a Diane Lane (Nueva York, 1965), una actriz que hemos visto en La ley de la calle (1983) o Calles de fuego (1984) y que obtuvo la nominación al Oscar por Infiel. Según el productor de la película, Gary Lucchesi, hace años este papel de policía que es capaz de ser a la vez resolutivo y familiar habría recaido en Harrison Ford o Mel Gibson, pero ahora es para una mujer como Diane Lane.

El FBI calcula que las empresas de su país pierden unos 67.200 millones de dólares por delitos informáticos. En los dos últimos años, los virus informáticos le han costado unos 8.000 millones de dólares a sus ciudadanos. Sólo uno de cada veinte ciberdelitos son perseguidos y resueltos. Se calcula que en los próximos diez años a la mitad de los adultos americanos les habrán robado en Internet. "La red es una jungla", como se advierte en la película.

La cinta pone el dedo en la llaga sobre la fascinación de muchos individuos por la violencia y sobre el valor de las redes sociales. La existencia de la pena de muerte sirve de justificación para que algunos psicópatas se tomen la justicia por su mano.

El responsable de producción de Warner Brothers, Jeff Robino, ha dicho que su compañía no piensa hacer más películas con mujeres como protagonistas. Es una solemne estupidez que va en contra de los tiempos. Es el momento del liderazgo femenino.