

03-12-2007
INVASIÓN
Desde la irrealidad de la ciencia ficción, Invasión ayuda a reflexionar sobre las consecuencias de la ausencia de sentimientos en las organizaciones, una amenaza muy real.
Antonio Peñalver, socio director de Psicosoft.
Invasión es nueva versión interesante del clásico de ciencia ficción La Invasión de los Ultracuerpos, en la que se narra cómo una misteriosa epidemia de origen extraterrestre ataca el ADN de las personas mientras duermen, convirtiéndolos en la imagen de un individuo que se parece y habla como hombres, pero desprovisto de emociones humanas.
De la noche a la mañana, las personas se transforman en seres que forman parte de una especie de colmena sin emociones con una única misión: infectar a otros y tomar el control de la vida social. Para sobrevivir entre ellos, la psiquiatra Carol, -interpretada por Nicole Kidman-, tendrá que permanecer serena, no revelar emoción alguna y, sobre todo, no dormirse.
Sociedades inanimadas
Si algunas veces hemos traducido S.A. como Sociedad sin Alma, aquà encontramos un ejemplo extremo de qué puede suceder cuando las organizaciones actúan de forma desconsiderada hacia las emociones de sus empleados y reclaman unos comportamientos muy concretos a los mismos. Está cientÃficamente demostrado que sentimos antes que pensamos. Por tanto, podemos asegurar que las emociones son un hecho consustancial de la persona y, cómo no, de ésta como profesional.
La mayorÃa de las acciones de una organización, excluyendo aquellas de origen mecánico, tienen un carácter emocional. Dicho de otra forma, la mayorÃa de las iniciativas y casi todos los problemas que surgen en el interior de las empresas son regidas por las emociones. Es difÃcil entender un reto organizativo, una decisión de compra, la contratación de un profesional o por ejemplo, "un por qué no te callas", si no median emociones. Éstas son las que mueven a las personas y hacen que se comporten de diferentes maneras.
En la pelÃcula, la primera paciente de nuestra psiquiatra Carol es quien identifica el problema y lo hace porque aprecia falta de emociones por parte de su marido. Él ya no era la misma persona... pero, ¿ es posible identificar esta carencia de emociones como un problema a nivel organizativo? Y, sin embargo, ¿serÃa posible que algunas decisiones estratégicas se tomarán sin intervenciones emocionales?
En ocasiones, los seres humanos solemos ponernos un disfraz, lo hacemos porque nos acomoda, nos hace sentir bien, más adecuados con el entorno, o incluso, ser más originales o especiales. A veces llevamos tanto tiempo usándolo que se ha adherido a nuestra piel y nos identificamos con él.
La mayorÃa de las organizaciones toman decisiones de claro impacto personal tratando de contextualizarlas emocionalmente y, a su vez, esperan que la gente se comporte acorde con los valores organizativos. En parte, eso es lo que tratan de identificar con los estudios de clima y compromiso y de promover con los proyectos de cambio cultural.
Pero, por su parte, según el contexto de la organización, las personas ocultan sus emociones y, en primera instancia, son difÃciles de identificar. Sin embargo, a la larga, las emociones se hacen evidentes cuando los valores de la organización o del grupo son radicalmente distintos a los de la persona.
En la pelÃcula, estos seres ponen a prueba a las personas que no están infectadas poniéndoles en situaciones crÃticas donde las emociones afloran de forma compulsiva. Aunque, también, es en situaciones extremas cuando las personas descubren facetas de potencial que de otra forma difÃcilmente descubrirÃamos.
Comunicación no verbal
Es a través de la relación continua y de procesos de assessment -método de evaluación de recursos humanos en el que se realizan pruebas de simulación que se asemejan a las condiciones del futuro puesto de trabajo-, cuando podemos identificar las actitudes y perfil emocional real de las personas de cara a la organización y su desarrollo profesional.
En condiciones normales, la emoción oculta sólo puede detectarse en la comunicación verbal y no verbal. Acción que nuestros héroes de la pelÃcula, la psiquiatra y su hijo, desarrollan eficazmente para sobrevivir.
Desde el punto de vista organizativo, la comunicación eficaz del directivo con sus colaboradores es la clave para identificar y orientar las emociones hacia el compromiso organizativo y el desarrollo de comportamientos coherentes.
De ahà que una de las claves del liderazgo sea desarrollar en el directivo sus competencias conversacionales, a través de procesos formativos y de coaching, a partir de fomentar la escucha activa y la empatÃa con el colaborador o el colega hasta ayudarle a derrochar influencia en la transferencia de información e implicación de los mismos en las decisiones y proyectos.