El mérito de ser emprendedor en España

Publicado el 14-08-2009 por Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. CEO Ocio Networks.

Emprender en España tiene cierto mérito. Un emprendedor en nuestro país es una mezcla de un iluso como Don Quijote y un loco moderno, que siente que va en contra de la corriente general de la sociedad que le rodea y que muchas veces consigue confundirle para desistir en su épica batalla.

España necesita más emprendedores, más iniciativa, más innovación y posiblemente menos funcionarios de espíritu. En estos duros momentos económicos la crisis se está llevando por delante a los arriesgados e innovadores. Son tiempos difíciles en todo el mundo y nuestro país no es una excepción. Por eso, si cabe, es necesario tener gente capaz de asumir riesgos y lanzarse al vacío. Un reto complicado, que contrasta salvajemente con otras opciones muy controladas y seguras a nivel laboral; es algo así como saltar con red o lanzarse al vacío como estamos viendo en el caso de muchos autónomos.

Emprendedor Vs funcionario-asalariado
Un emprendedor no es más ni menos que un funcionario o un asalariado. En una sociedad como la nuestra, todas las sensibilidades son necesarias, y con un sistema como el español, es comprensible que haya un alto número de funcionarios, es cierto, pero, me pregunto ¿no dice bastante poco de un país que tengamos casi tantos autónomos (3,2 millones) como funcionarios (3 millones)?

¡Dignifiquemos el término emprendedor! Estos profesionales son muy necesarios, en primer lugar, porque todos, con mayor o menor éxito, aportan iniciativa dentro de un “momentum” mayoritariamente mediocre e inmovilista. En segundo lugar, porque el emprendedor es el embrión del empresario que crea riqueza y valor.

¿Hay pocos emprendedores en España? Muy pocos. Sí, es cierto, pero no es menos cierto que muchos de ellos son sensacionales. Esa tradicional criba inicial española, que impide emprender y no potencia el espíritu luchador del individuo que quiere escribir su propio futuro, es lo que hace que los pocos que se deciden a emprender y lo intentan con todas sus fuerzas, lo hacen a conciencia.Las instituciones, el sistema financiero y el capital riesgo, en muy contadas ocasiones, apoyan las iniciativas de nuestros emprendedores, y cuando las apoyan, lo hacen en ocasiones de una forma tan agresiva con el mentor del proyecto, que acaban estrangulándolo.

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