Prejubilación con preparación y prevención

Publicado el 30-06-2009 por Enrique Cerezo. Economísta y psicólogo.

La prejubilación continúa drenando las estructuras de personal de las grandes empresas españolas. En los ciclos expansivos, la frenética carrera por el crecimiento llevó a muchas fusiones y adquisiciones.

El resultado es la duplicidad de funciones y una de las formas de sanear las estructuras fueron los programas de prejubilación. En periodos de crisis, la reducción de costes es la exigencia más imperiosa y las prejubilaciones vuelven a ser un medio para lograr este objetivo.

Otra perspectiva en el análisis la estamos viendo estos días con el debate sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones. Pero ambas visiones son estrictamente economicistas y no contemplan las consecuencias sobre la persona. Sólo desde la exclusividad de este punto de vista es posible admitir el habitual calificativo de proceso "no traumático" de reorganización de los recursos humanos.

Porque, desde el punto de vista del individuo, es una experiencia intensa que en muchos casos conlleva consecuencias graves de deterioro del bienestar psicológico y relacional y en otros, incluso desemboca en cuadros psicopatológicos.

Las aportaciones de las no muy numerosas investigaciones no permiten establecer una relación directa entre estabilidad económica y bienestar psicológico.

Siendo muy importante, la clave del equilibrio personal no parece estar en el dinero. Sino que parecen sugerir la influencia positiva que ejerce la preparación para el retiro anticipado sobre el bienestar posterior. El control sobre el proceso tiene una influencia primordial en situaciones como esta.
Es en la preparación para la prejubilación donde el coaching puede ayudar. Es un proceso de preparación para el cambio, de aprendizaje para activar las competencias que se necesitarán en una nueva situación y entorno. Puede funcionar como un programa de prevención del descarrilamiento que se puede sufrir al perder anticipadamente los raíles que representa una gran organización, a través de los cuales se venía desarrollando profesional y personalmente. Una herramienta para preservar el equilibrio y la estabilidad personal y psicosocial.

El coach ayudará a que la persona analice su propia situación actual y a la que va a acceder, y a transformar ese análisis en planes de acción. A explorar y definir sus preferencias, sus habilidades y competencias, cómo aprovecharlas mejor en su nueva situación. Le provocará para que identifique y defina sus áreas de mejora y los factores que pueden hacerle descarrilar. Le acompañará en la exploración de los obstáculos que puedan limitar su desarrollo y en el aprendizaje de las estrategias para superarlos. Le ayudará a precisar cómo puede impactar la nueva situación en los demás: su familia, pareja, amigos; a concretar qué quiere hacer en los siguientes años y cómo lograrlo. Le acompañará en el diseño y puesta en marcha de su plan de acción, a jerarquizar prioridades y definir metas intermedias. El entrenador reforzará los logros y le ayudará a aprender de las dificultades. A convertir el final de una vida profesional en un reto personal apasionante que le desarrollará y potenciará como ser humano.

Éste es el reto. El objetivo es conciliar los legítimos e imprescindibles intereses de las empresas en la optimización de sus costes con la preservación de la estabilidad y del equilibrio psicológico de quienes ofrecieron buena parte de sus vidas en el desarrollo de esas organizaciones. Hay que convencer a los responsables de las empresas y a los representantes de los trabajadores de la importancia de implantar y financiar procesos de prevención en las negociaciones de los planes de prejubilación. Sólo así se logrará minimizar, si no eliminar, los negativos efectos personales y psicosociales de la prejubilación.

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