TRAYECTORIA PROFESIONAL

"La competencia está a un clic de distancia"

Publicado el 15-06-2009 por Ángela Méndez. Madrid.

Bernardo Hernández ocupa desde la semana pasada la dirección mundial de márketing de producto de Google. Un reto más para este aventurero siempre dispuesto a aprender y emprender. Un espíritu que le ha llevado a poner en marcha negocios como Idealista.com o Tuenti.

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"Creo que es posible". Ésta es una frase que ha acompañado y acompaña a Bernardo Hernández en su carrera profesional. Esta actitud positiva, sin miedo al riesgo y con ansia emprendedora es la que le ha permitido acumular en su currículo puestos de responsabilidad en distintas empresas y ser creador de nuevas firmas. El último reto al que se enfrenta desde la semana pasada es la dirección mundial de márketing de producto de Google, empresa en la que trabaja desde 2005. "Mi primera reacción fue de sorpresa y, por supuesto, de orgullo y de respeto hacia mi nueva responsabilidad", reconoce. Este joven nacido en Salamanca en 1971 será el responsable de márketing de Google Maps, Google Earth, el buscador web, la búsqueda de libros, las imágenes, los productos móviles, el Android, el navegador Chrome y la barra de herramientas. En resumen, un cargo en el que necesita estar alerta, conocer a los usuarios y ayudar a que sus productos sigan estando en la vanguardia y siendo competitivos. "En internet la marca te la tienes que ganar todos los días y sin olvidar que la competencia está a un sólo clic de distancia", afirma.

Con billete sólo de ida
Este afán de conocer y experimentar cosas nuevas es algo innato en Hernández. A pesar de vivir en Salamanca, una ciudad con reconocida fama universitaria, decidió trasladarse a Madrid para estudiar Ciencias Económicas y Empresariales en el Icade de la Universidad Pontificia Comillas. En 1993, con 22 años, su reciente licenciatura y un panorama laboral nada favorable en España, decidió hacer caso a sus profesores y hacer un máster en finanzas en Boston. "Me fui con billete sólo de ida, sin hablar inglés, pocos conocimientos en finanzas y un crédito a mis espaldas de cinco millones de las antiguas pesetas". Así comenzó su aventura americana, en la que el hilo conductor era la búsqueda de mejora. "Las ganas de aprender y de superación han marcado siempre mi vida2, reconoce este joven salmantino.

El salto al mercado laboral llegó cuando aún estaba cursando el máster. Un compañero de clase que comenzó a trabajar en una firma de inversión le seleccionó para que se incorporara con él. "Fue un golpe de suerte, porque acceder a un puesto era muy difícil, ya que el mercado atravesaba un mal momento y, además, no tenía visa, ni era americano". De este primer trabajo afirma que aprendió la importancia de la disciplina, el respeto a los procesos y a la calidad con la que se hace cada tarea. "La forma de trabajar que aprendes en tu primer empleo te marca para el resto de tu vida2, asegura. Con esta disciplina y rigor continuó su carrera como analista de fondos de inversión en Estados Unidos hasta que BBVA le fichó en 1999. "La vuelta a España fue dura. El modo de trabajar era muy diferente al que me había acostumbrado en Boston". Finalmente sólo estuvo seis meses en el banco español y durante ese tiempo es cuando fraguó el proyecto de crear un portal inmobiliario que lanzó junto con otro socio en 2000:Idealista.com.

Aventura emprendedora
Con este portal comenzó una etapa de emprendedor que le ha llevado a participar en negocios como Floresfrescas.com,11870.com,Tuenti.com y, este año, StepOne, una firma que ayuda a empresas tecnológicas españolas a implantase en Silicon Valley. Para Hernández el secreto para que los negocios triunfen es muy sencillo: "Mucha planificación, dedicación y cuidar, sobre todo, tres puntos: la gente, la estrategia y la ejecución". El directivo de Google es un hombre conciso y claro. Al hablar con él transmite serenidad y seguridad, y en seguida queda patente que sabe muy bien lo que quiere.

"Como jefe soy complicado, aunque la gente me dice que le gusta trabajar conmigo –comenta sonriendo–. Tengo el mismo nivel de exigencia que me aplico a mi mismo y doy mucha importancia a la confianza y al respeto; valores esenciales para poder delegar".

Otro de los aspectos por el que siempre se rige es disfrutar de lo que hace. "Me gusta pasármelo bien y transmitirlo a mis compañeros. Es la manera de conseguir más creatividad e involucración", aspectos que ha podido desarrollar plenamente en Google, una firma en la que ha ocupado distintos puestos y a la que define como "un trampolín abierto a cualquier idea".

Pero no todo ha sido fácil. Como todo profesional ha tenido sus fracasos, pero dice que lo importante es no atascarse en ellos, sino centrarse en lo positivo y seguir adelante. Reconoce que en la aventura de emprender, el precio más alto es el personal, "es difícil equilibrar trabajo y vida privada y, a veces, te dejas amigos por el camino".

La organización es uno de los pilares en la vida de este ejecutivo que, a pesar de la vorágine de su trabajo, confiesa tener tiempo para dedicarse a la fotografía, a hacer deporte o poder asistir a la ópera y al ballet. De aquí a cinco años se ve a caballo entre Estados Unidos y España, consolidando lo que ya ha empezado y, por supuesto, aprendiendo.

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