OPINIÓN

Se habla inglés por señas

Publicado el 12-01-2009 por Antonio Pamos de la Hoz.
Actual Grupo.

Lo leí hace poco en un periódico. Era una viñeta muy elocuente. Imagínese: en el lado izquierdo, un risco que representa 2008 y sobre el que se encuentra ZP. En el derecho, otro risco con el cartel de 2010. En medio, el vacío más absoluto. Mientras tanto, ZP nos da un empujoncito y nos anima diciendo que avancemos hacia 2010, que enseguida llegamos.

Me da miedo 2009. Lo digo bien alto y bien claro. Con valentía. El deterioro implacable y abrupto de nuestra economía empieza a afectarnos a todos. El negocio que me ampara, el de la consultoría, empieza a acusarlo. De momento, de manera incipiente, pero se adivina una herida de difícil pronóstico. Incertidumbre. Intranquilidad. Desasosiego.

Mi padre, que era médico, me contaba de pequeño que un paciente siempre quiere saber tres cosas: qué le pasa; si se curará; y en cuánto tiempo.

Asumamos que somos una país enfermo (hablemos sólo en términos económicos, no es el momento de hacer leña del árbol caído). Ahora mismo contamos con una respuesta clara a la primera cuestión –y si usted no lo sabe no dude en ponerse en contacto conmigo que con gusto se lo explicaré–, de base mitad alquímica y mitad científica para la segunda y de matiz absolutamente inescrutable la tercera.

Quizá por esa preocupación que he manifestado, últimamente leo mucho sobre economía. Estoy aprendiendo un montón. Puedo mantener conversaciones con expertos sin parecer un “enteradillo”. Muchos enfermos hacen lo mismo. Ante la aparición de un primer síntoma extraño se van a Google a buscar información para ver qué les pasa. Luego, con un diagnóstico en la mano, acceden a comunidades de afectados a compartir inquietudes. Y, al final, podrían llegar a ser expertos de su propia enfermedad. Así me hallo yo.

Una de las cosas más habituales que encuentro son las recetas para hacer frente a la crisis. Sirva este ejemplo: acaba de caer en mis manos (hace no más de cinco minutos, lo prometo) un titular que dice Los diez pasos a seguir para encontrar empleo en un entorno de crisis.

He leído sobre las oportunidades que se abren en este periodo, cómo aprovechar para contratar a los más talentosos. Conseguir dar un giro estratégico al negocio a la vez que se investigan nuevas líneas e incluso mercados. Ser más chulo que un ocho y no despedir, sino contratar para hacerse fuerte y estar bien posicionado cuando todo pase (ésta reconozco que me genera muchas dudas).

En fin, todo menos lo que nos dice la lógica y el sentido común: ahorra costes a cualquier precio (¡vaya contradicción!), consume poco y échate a dormir. Hiberna.

Yo no les voy a proponer ninguna receta. Ni siquiera la tengo para mí. Lo dije antes. Tengo miedo. Un miedo que afortunadamente no me paraliza. Todo lo contrario, me ayuda a estar alerta. Pero miedo al fin y al cabo. Y no estoy a gusto. Quiero que esto pase cuanto antes y podamos cruzar de un salto al peñasco de 2010, sin hacernos daño. Pero no sé por qué, creo que en algún momento una rama desbocada o una piedra mal ubicada me dañarán. Lo que queda es saber el alcance de la herida y el tiempo de cicatrización.

Mientras tanto, seguiremos avanzando, nunca en retirada y, si es necesario, reinventarnos, aunque sea hablando idiomas por señas. Lo aprenderemos. Todo sea por sobrevivir. Amigos, allegados y asimilados... Cierren los ojos y a por 2009.

Feliz año.