Un currículum para cada etapa profesional

Publicado el 10-02-2007 por Marián Lezaun y Ana Colmenarejo / Madrid

E&E explica las diferencias que deben existir entre la presentación del currículum de un recién licenciado y la de profesionales con más o menos experiencia laboral.

El currículum debe ser el resultado de una elaboración concienzuda por parte del profesional, tanto si está buscando empleo por primera vez como si su objetivo es cambiar de empresa, incorporarse a un proyecto de mayor envergadura o dar un giro a su trayectoria.

Existen diferencias claras entre los currículums que deben elaborar los jóvenes recién licenciados y aquellos candidatos con una edad media de cuarenta años. Según Marta Merino, directora general de Ábaco Siglo XXI, los jóvenes "deben priorizar la formación y los estudios complementarios, pero no dar detalles de calificaciones o remontarse a niveles educativos inferiores".

Además, tienen que "resaltar cualquier tipo de experiencia laboral aunque no tenga que ver con su formación ni con el sector en el que buscan empleo", dice Merino. "Ahora también se destacan aptitudes tales como trabajar en equipo, proactividad, ganas de aprender y disponibilidad para viajar", añade.

En cambio, los profesionales con más experiencia comienzan definiendo sus objetivos profesionales, y después su trayectoria laboral en primer lugar, aunque debería invertirse el orden, según los expertos. Merino destaca que estos currículums suelen ser más operativos y funcionales que los realizados por los junior.

Qué debe hacerse
Los más jóvenes deben destacar en primer lugar su formación y los idiomas y también si han tenido alguna experiencia de trabajo temporal o internacional. "Los senior deben dar prioridad a su bagaje profesional y después a la formación", afirma María Luisa Riobòo, directora de selección y desarrollo de la empresa Psicotec, quien hace hincapié en que se debe ser claro, conciso y no dar lugar a ambigüedades.

Lourdes Cosío, directora general de CVexplorer -un portal donde los directivos predispuestos al cambio de trabajo pueden poner su currículum a la vista de cazatalentos y empresas de selección-, afirma que "la diferencia entre un candidato y otro la marca la experiencia y en eso hay que insistir".

Pablo Urquijo, director de la firma de selección Michael Page en Madrid, explica que "además, en los perfiles con más bagage se permite incluso añadir un anexo que recoja los puestos de responsabilidad desempeñados y los objetivos logrados en cada uno de ellos", afirma. "No está de más resumir en cuatro puntos la actividad de la compañía, el sector en el que opera y qué trabajos se han desempeñado en la misma", añade.

En el caso de los directivos mayores de cincuenta años es imprescindible adjuntar un apartado con las funciones que se han desempeñado en la empresa y qué se ha conseguido en cada momento. Merino asegura que "también deben destacar las habilidades y competencias personales y el networking adquirido a lo largo de su trayectoria profesional".

Facilitar la comprensión
Cosío afirma que no es necesario "seguir a rajatabla un formato preestablecido, siempre y cuando se consiga dar una idea rápida de los conocimientos que se tienen". También es muy importante presentar la información con claridad y con una estructura homogénea, para facilitar la comprensión.

"Si el candidato se decide por una presentación más novedosa (en cuanto a formato, colores, fuentes, etcétera), debe asegurarse de que destaca su currículum de forma positiva. Si se duda, es mejor no hacerlo; no debe sacrificarse la claridad por intentar llamar la atención", añade Cosío.

Para los senior aconseja "citar la fecha de comienzo y fin del último empleo, nombre exacto y breve descripción de la empresa y división en la que trabajaba, cargo, a quién y quién le reportaba a él y el motivo por el que quiere dejar su actual puesto. Hay que tener en cuenta que el headhunter intenta situar a la persona dentro de un contexto general".

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